Dejar de sufrir...

Me duele, siempre fue duro decir adiós, nunca me paré a pensar que todo el daño que te hice se volvería contra mi, y me siento culpable, nunca debí dejar que te alejaras, nunca debí dejar que nadie se interpusiera entre nosotros, nunca debí dejar de hacerte reír, de pasar horas hablando de tonterías contigo, de crear recuerdos, ahora paso por ese parque donde nos dimos el primer beso y solo me acuerdo de ello, mi corazón llora sangre a cada paso, mis ojos se resisten a deshacerse entre lágrimas y mi alma se escode en lo más oscuro de mi cuerpo queriendo desaparecer y no volver, para dejar de sufrir...

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