Huir...

No se que me pasaba, no me podía sentar a escribir, mi mente se quedó muda, mis palabras sordas y mis oídos ciegos, mi alma se estremecía con cada pensamiento que intentaba salir de ella, mi cuerpo se levantó y empecé a andar, me puse en movimiento, no quería seguir mucho más allí, quería abandonar ese cuarto oscuro, esa habitación sin rostro que me comía cada día por dentro y me robaba las ganas de seguir...

0 comentarios:

Publicar un comentario