Medio año...

He pasado los últimos seis meses de mi vida solo, huí lejos de todos y todo lo que conocía, ya ahora por fin vuelvo a casa, debería sentirme bien, debería sentir como he madurado, debería ver como he crecido en este tiempo, y en vez de eso me siento mas vacío que antes, he vuelto al principio, es como si hubiera dado un paso atrás, y no entiendo el porque... 

La simplicidad de la mente humana.

Os voy a contar una pequeña historia, me voy a salir un poco del papel en el que suelo escribir habitualmente pero creo, y espero que merezca la pena contar esto, o por lo menos escribirlo.
A lo largo de mi vida he conocido a muchas personas, unas mas altas, otras mas bajas, muchas que mentían, e incluso algunas que lloraban, de todas esas personas pocas son a las que he podido prestar atención, y muchas menos a las que he podido prestar toda mi atención durante un tiempo determinado, cabe decir que soy una persona bastante dispersa y a la que le cuesta centrarse en varias cosas a la vez, por estos motivos he tenido muchas personas para las que he sido importante (o eso quiero creer) y a lo largo de los últimos 10 años yo también he tenido mucha gente muy importante para mi, casi siempre coincidía con esa persona en la que me centraba, pero con el paso del tiempo todas las relaciones se han ido enfriando hasta el punto de desvanecerse o de romperse, en ambos casos creados por el olvido o simplemente por dejar de prestarles yo tanta atención como al principio (ya he explicado que soy algo disperso), pero en los últimos meses me he dado cuenta de que la gran mayoría de esas relaciones se basaban en mi insistente iniciativa por empezar conversaciones, es decir, si yo no empezaba hablando a esas personas no empezaba ninguna conversación, hasta ahí todo normal, lo extraño me empezó a suceder hará aproximadamente unos seis meses, cuando me mudé y me fui a vivir a otra ciudad, como en principio venía para un período bastante corto decidí no socializar y centrarme en el trabajo, así que dejé que mi vida social permaneciera en mi antigua ciudad, el primero mes todo se mantuvo igual, hablaba a diario con ciertas personas, hacía llamadas por skype habitualmente y mantenía un contacto constante con una persona, hasta el punto de que si estornudaba, esa persona lo sabía, era como tenerla conmigo, pero por ciertos motivos (trabajo) tuve que dejar de hablar con esas personas por una o dos semanas, y entonces fue cuando me llevé la gran sorpresa, ni una sola de esas personas me había hablado por iniciativa propia, así que decidí tomarlo como un experimento y o les hablé, pasaron otras dos semanas y una persona me habló, era la persona en la que había estado tan centrado, la cual para nueva sorpresa mía había encontrado a otra persona que le prestara toda esa atención y se había olvidado de mi, pero ahí no acababa la sorpresa, porque encima de todo esto decidió echarme en cara que yo no le había hablado.
A lo largo de los siguientes 4 meses he encontrado a varias personas que me han hecho exactamente lo mismo una y otra vez demostrándome la simplicidad del comportamiento humano, obviamente la historia con esta persona es solo uno de muchos ejemplos que se han sucedido a lo largo de mi vida en los cuales esas personas a las que has dedicado tanta atención acaban despreciándote cuando dejas de prestársela.

Metáfora obvia de las amistades.

A lo largo de mi vida he oído muchas veces la expresión "Siembra tormentas y recoge tempestades", y por muchas vueltas que le he dado nunca, y repito nunca he entendido en que momento una semilla de cariño pasa a ser considerada una tormenta, por mucho que la descuides o por mucho que  dejes de regarla sigue siendo una semilla de cariño, no es una tormenta, pero lo que mas me sorprende de todo esto no es eso sino que haya veces en las cuales te centres en una sola semilla y el resto, por dejar de prestarles atención por un día decidan ignorarte, hacer como que no existes en incluso odiarte.

Pequeño poema de los monstruos

Hay muchos tipos de monstruos:

Monstruos que ríen,
monstruos que lloran,
que sienten, 
que ignoran,

monstruos que todo el mundo ve,
monstruos que todo el mundo siente,
incluso hay monstruos que se hacen pasar por gente,

hay monstruos con sed, 
monstruos que devoran mentes,
incluso monstruos que salen de tu subconsciente,

pero todos esos son mejores, 
que tus monstruos interiores.

Tu voz...

No se que tiene tu voz...
que me tranquiliza,
que me pierde,
que me atrae,
que me da fuerzas,
que me hacen olvidar todo,
que me enmudece,
que me hace llorar,
que me hace sentir,
que me hace sufrir,
que me roba la vida,
que me hunde,
que me inunda,
no se que tiene tu voz...que me mata...

La sala

No se en que momento me dí cuenta de cuan vacías estaban mis palabras para los demás, ya nadie me escuchaba, me había transformado en un cacho mas de la pared, mis gritos, silenciosos, mis aullidos, mudos y mis sollozos inaudibles, no comprendo como llegó esta situación a mi vida pero aqui es donde me encuentro, solo, en el centro de la sala y sin saber siquiera a donde dirigir mi mirada, no se si volver a mirar el suelo o si mirar ese oscuro techo que me cubre, no se si saltar, correr o tirarme al suelo a esperar que alguna luz aparezca para seguirla como ya hice una vez, otra luz distinta a la anterior que me guíe entre laberínticos pasillos con innumerables trampas hasta volver a dejarme en otra enorme sala solo...