Me ahogué.

Una mañana me levanté contento, decidí que iba a ser un gran día, me vestí, me duché, desayuné y salí al mundo, pero mientras iba andando solo por la calle empecé a darle vueltas a un minúsculo problema que hasta hacía cinco minutos ni siquiera existía, a cada paso que daba le iba dando mas y mas importancia, a mitad del camino ya iba con el ceño fruncido, para cuando llegué a donde alguien pudiera ayudarme ya era demasiado tarde...me había ahogado en mis propios pensamientos...

0 comentarios:

Publicar un comentario