La sala

No se en que momento me dí cuenta de cuan vacías estaban mis palabras para los demás, ya nadie me escuchaba, me había transformado en un cacho mas de la pared, mis gritos, silenciosos, mis aullidos, mudos y mis sollozos inaudibles, no comprendo como llegó esta situación a mi vida pero aqui es donde me encuentro, solo, en el centro de la sala y sin saber siquiera a donde dirigir mi mirada, no se si volver a mirar el suelo o si mirar ese oscuro techo que me cubre, no se si saltar, correr o tirarme al suelo a esperar que alguna luz aparezca para seguirla como ya hice una vez, otra luz distinta a la anterior que me guíe entre laberínticos pasillos con innumerables trampas hasta volver a dejarme en otra enorme sala solo...

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