La simplicidad de la mente humana.

Os voy a contar una pequeña historia, me voy a salir un poco del papel en el que suelo escribir habitualmente pero creo, y espero que merezca la pena contar esto, o por lo menos escribirlo.
A lo largo de mi vida he conocido a muchas personas, unas mas altas, otras mas bajas, muchas que mentían, e incluso algunas que lloraban, de todas esas personas pocas son a las que he podido prestar atención, y muchas menos a las que he podido prestar toda mi atención durante un tiempo determinado, cabe decir que soy una persona bastante dispersa y a la que le cuesta centrarse en varias cosas a la vez, por estos motivos he tenido muchas personas para las que he sido importante (o eso quiero creer) y a lo largo de los últimos 10 años yo también he tenido mucha gente muy importante para mi, casi siempre coincidía con esa persona en la que me centraba, pero con el paso del tiempo todas las relaciones se han ido enfriando hasta el punto de desvanecerse o de romperse, en ambos casos creados por el olvido o simplemente por dejar de prestarles yo tanta atención como al principio (ya he explicado que soy algo disperso), pero en los últimos meses me he dado cuenta de que la gran mayoría de esas relaciones se basaban en mi insistente iniciativa por empezar conversaciones, es decir, si yo no empezaba hablando a esas personas no empezaba ninguna conversación, hasta ahí todo normal, lo extraño me empezó a suceder hará aproximadamente unos seis meses, cuando me mudé y me fui a vivir a otra ciudad, como en principio venía para un período bastante corto decidí no socializar y centrarme en el trabajo, así que dejé que mi vida social permaneciera en mi antigua ciudad, el primero mes todo se mantuvo igual, hablaba a diario con ciertas personas, hacía llamadas por skype habitualmente y mantenía un contacto constante con una persona, hasta el punto de que si estornudaba, esa persona lo sabía, era como tenerla conmigo, pero por ciertos motivos (trabajo) tuve que dejar de hablar con esas personas por una o dos semanas, y entonces fue cuando me llevé la gran sorpresa, ni una sola de esas personas me había hablado por iniciativa propia, así que decidí tomarlo como un experimento y o les hablé, pasaron otras dos semanas y una persona me habló, era la persona en la que había estado tan centrado, la cual para nueva sorpresa mía había encontrado a otra persona que le prestara toda esa atención y se había olvidado de mi, pero ahí no acababa la sorpresa, porque encima de todo esto decidió echarme en cara que yo no le había hablado.
A lo largo de los siguientes 4 meses he encontrado a varias personas que me han hecho exactamente lo mismo una y otra vez demostrándome la simplicidad del comportamiento humano, obviamente la historia con esta persona es solo uno de muchos ejemplos que se han sucedido a lo largo de mi vida en los cuales esas personas a las que has dedicado tanta atención acaban despreciándote cuando dejas de prestársela.

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